Mirá, esta arepa boyacense es un verdadero tesoro de la cocina colombiana, del altiplano cundiboyacense. Se hace con maíz molido y queso fresco, que al mezclarse dan una masa suave y ligeramente dulce. Lo lindo es el contraste entre la corteza dorada y crujiente y el interior tierno, con el queso fundido que perfuma cada bocado. Se cocina lentamente en una plancha o sartén hasta que suelta ese aroma a maíz tostado. Es perfecta para el desayuno o la merienda con un café caliente, y representa el sabor auténtico de la tradición campesina colombiana.
Para el melao, ralla 100 gramos de panela y dilúyela en 60 ml de agua.
Derrite la mantequilla en la leche y resérvala.
Para la masa, mezcla el maíz porba, la harina de trigo, el azúcar, el queso rallado, la panela rallada y una pizca de sal.
Agrega la leche con la mantequilla derretida y mezcla. Si es necesario, añade un poco más de harina hasta conseguir la consistencia deseada.
Incorpora poco a poco el melao hasta lograr el sabor que quieras y deja reposar la masa.
Para el relleno, desmenuza el queso y la cuajada con las manos. Agrega un poco de harina para que puedas formar bolitas; si gustas, añade una cucharada de azúcar.
Arma las arepas y ásalas en una parrilla.
Para terminar, lleva las arepas al horno a 150 grados por aproximadamente 40 minutos.